Una mesa sencilla. Unas aceitunas, una hogaza, un poco de queso… y este mantel. Porque no necesitas más para sentirte en una venta manchega.
Confeccionado en algodón resistente y suave, con un dibujo discreto de rayas y ese aire sobrio y elegante que parece salido de las páginas del Quijote.
Ideal para el día a día o para esas comidas largas de sobremesa infinita.
Un básico con alma de clásico.






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