Encontrar un mantel bonito para mesa camilla no es tarea fácil. Y quien tenga una, lo sabe bien.
Por eso hemos diseñado estas faldas con mimo y con un tejido que combina elegancia, tradición y calidez: una espiga en tono amarillo mostaza con finas líneas negras que le dan profundidad y carácter.
Están confeccionadas en tres tamaños distintos para adaptarse a las mesas camilla más habituales, y su caída es suave, con cuerpo, perfecta para cubrir con gusto y dar ese toque especial a cualquier rincón de casa.
Un clásico que vuelve con fuerza, con ese aire de casa de siempre, pero con el estilo que buscamos hoy.






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