Art. 273
Largo: 184 cm Fondo: 90 cm Alto: 215 cm
De niños nuestro tío Arcadio tenía un carrito de Helados que sacaba a la plaza en el verano. Y conseguir uno era el mayor placer imaginable. Entonces la vida era pequeña, sencilla y de color. Y ahora esos olores y sabores, aquellos recuerdos de familia y amigos, de tardes en la calle y de días de fiesta, nos inspiran en este carro que es fantasía y sueño. Una forma de volver a la infancia y a lo importante. Una forma de hacer de un espacio algo mágico y onírico. Personalizable en medida y acabado






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