El cuadro Dryland presenta una composición abstracta de estética tectónica, donde líneas finas intersectan superficies de tonos beige, negro y ocre. La textura aplicada sobre el lienzo genera un relieve irregular que aporta profundidad visual y un carácter artesanal, ideal para ambientes que buscan un equilibrio entre sobriedad y fuerza gráfica.
Al presentarse sin marco y en un formato de 60×80 cm, la pieza adquiere un aspecto moderno y limpio, permitiendo que el diseño se integre plenamente en la pared. Es una solución decorativa versátil para salones, despachos o dormitorios de estilo contemporáneo, industrial o minimalista.
Medidas: ancho 60 cm · fondo 3,5 cm · alto 80 cm.






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